Orfeo, el poder de las notas de su lira

Relieve de Orfeo. Museo Bizantino. (Atenas. Julio, 2009). Foto: Jose Antonio Casares

Relieve de Orfeo. Museo Bizantino. (Atenas. Julio, 2009). Foto: Jose Antonio Casares

Orfeo, hijo del rey Eagro y de la musa Caliope, es el gran héroe de la Tracia. Su fama se difundió por todo el mundo helénico, gracias a su especial talento para la música y la poesía épica. Muchos escritores de la Antigüedad cantaron su talento divino con la lira con la cual no sólo podía fascinar a los hombres, sino a las bestias salvajes. En efecto, en la expedición de los Argonautas Orfeo logró ocultar con sus melodías las voces de las Sirenas que, hasta el momento, habían logrado arrastrar a sus dominios a todos los viajeros que pasaban cerca de su territorio. Ni siquiera al mismo Hades logró fascinar el cantor con la maestría de su canto y de la belleza que manaba de las cuerdas de su lira.

El mito narra el acontecimiento principal de su vida. Su amada mujer, Eurídice, una ninfa de los valles de la Tracia, muere joven a causa de la mordedura de una serpiente, cuando trataba de huir de Aristeo, hijo de Apolo. Orfeo, desconsolado, desciende al Mundo Subterráneo decidido a volver con ella a la vida. Ningún habitante del reino de las tinieblas fue insensible a la música de su lira: Cerbero, el monstruoso perro guardián de las puertas del Hades, se echó tranquilo, los tormentos de los condenados se detuvieron y la terribles Erinias rompieron a llorar. Hades, ante la belleza de la música de la lira de Orfeo, decidió devolverle a la vida a su mujer con la condición de que no se volviera a verla hasta que no hubieran llegado al mundo de los vivos. Así, Orfeo y Eurídice, emprendieron silenciosamente el duro y penoso viaje de regreso. Orfeo guiaba con las notas de su lira a la ninfa que caminaba entre las sombras. Poco antes de llegar a las puertas del Mundo subterráneo, Orfeo, que desconfiaba de Hades, quiso cerciorarse de que su mujer lo seguía y volvió su mirada para comprobarlo. En ese momento Eurídice, que aún poseía un pié en el reino de las sombras, murió definitivamente y fue devuelta al Mundo Subterráneo.

Orfeo lloró desesperado la pérdida de su mujer, y de acuerdo con algunas tradiciones del mito, murió, poco después, presa del dolor y del desconsuelo. Otras tradiciones atribuyen su muerte a las Bacantes de Tracia, quienes lo destrozaron y dispersaron su cuerpo por haber despreciado los ritos de Dionisio. Existía también la tradición de que el héroe murió en manos de Zeus por haberse atrevido a revelar a los hombres secretos divinos.

Representación de Orfeo en una pieza de Cerámica. Museo del Cerámico (Atenas. Julio, 2009) Foto: José Antonio Casares González

Representación de Orfeo en una pieza de Cerámica. Museo del Cerámico (Atenas. Julio, 2009) Foto: José Antonio Casares González

Tags: ,

One Response a “Orfeo, el poder de las notas de su lira”

  1. Aristas del corazón » Archivo del blog » El canto de la Musa dice:

    [...] invitar a guardar silencio y crear el clima apropiado para escuchar las aventuras y desventuras de Orfeo, hijo del dios Apolo y la musa [...]

Deje una respueta.