Las Simplegades, símbolo de la libertad del paso del estrecho del Bósforo

Estrecho del Bósforo (Enero, 2009). Foto: José Antonio Casares

Estrecho del Bósforo (Enero, 2009). Foto: José Antonio Casares

La importancia del paso del Bósforo y su peligrosidad, a cuyas laderas se asienta la ciudad de Estambul, antigua Constantinopla o Bizancio, hizo  que su historia no estuviese ausente del mundo de la mitología griega, en concreto los episodios de la búsqueda del Vellocino de Oro.
Según el testimonio de Apolonio de Rodas, en su Argonautica, Fineo había advertido a Jason y a los Argonautas que en su camino encontrarían unas rocas llamadas Simplegades, Planctai o Cianeas, que causaban el pánico de los viajeros. Dichas rocas, envueltas en una niebla espesa, defendían la entrada del Bósforo haciendo de él un lugar intransitable. Cuando un barco trataba de pasar entre ellas se unían y lo aplastaban impidiendo el tránsito.
Por consejo de Fineo, cuando la expedición llegó junto a tales escollos móviles, Eufemo soltó una paloma para que volase delante de Argo. Tan pronto las rocas notaron su presencia se unieron y cortaron las plumas de la cola de la paloma para, acto seguido, retroceder. Los Argonautas aprovecharon este momento para pasar remando a toda velocidad, ayudados por Atenea y la lira de Orfeo, y así sólo perdieron  el ornamento de la popa.
A partir de entonces, y de acuerdo con una profecía, las rocas quedaron fijas, una a cada lado del estrecho, y aunque la fuerza de la corriente hacía la nave inmanejable, los Argonautas tiraron de sus remos hasta que quedaron doblados como arcos y pudieron adentrarse en las aguas del Mar Negro.
Sin entrar en la veracidad de la historia, la clave del mito radica en la libertad de los estrechos conseguida por los Argonautas y mantenida en lo sucesivo por los navíos procedentes del sur. Las Simplegadas pasaron a ser, desde esta perspectiva, el símbolo de la libre travesía del Bósforo como paso hacia un mundo nuevo.

Fuentes: Graves, R.(1990), Los Mitos Griegos, 2. Madrid: Alianza Editorial; Yerasimos, S. (2007), Constantinopla. La herencia histórica de Estambul. París: Mengès.

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2 Responses a “Las Simplegades, símbolo de la libertad del paso del estrecho del Bósforo”

  1. Raíces » Archivo del blog » Byzas, y la fundación de Bizancio dice:

    […] de la política colonial griega de la época orientada al control de los estrechos, en este caso la peligrosa entrada sur del estrecho del Bósforo, el “Vado de la Vaca“. Elvira Barba, M.A. (2004), […]

  2. flegetanis dice:

    Una interpretación “naturalista” o verista que habría gozado de la aprobación de Evémero. Sin embargo, según René Guénon, uno de los mayores conocedores de la naturaleza del lenguaje simbólico, las Simplégades, imagen del “paso peligroso” y de la Iniciación, nunca podrían haber sido símbolo de algo tan prosaico como el mero hecho de atravesar un itsmo natural, por la sencilla razón –metafísica– de que lo superior (el símbolo) no puede representar lo inferior -la realidad material–, sino justo al contrario. De modo que, desde un punto de vista tradicional, el estrecho del Bósforo, o cualquier otro, es símbolo de la Puerta Estrecha, y nunca al revés.

    Pero este dilema de la intrepetación “realista” o trascendente de mitos y símbolos probablemente nunca se resuelva del todo.

    Enhorabuena por su fantástica página, su selección de asuntos y el fenomenal tratamiento de los mismos.

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