La Gran Tenochtitlán

Mural de Diego Rivera en el Palacio Nacional. (Ciudad de Mexico. Septiembre, 2008). Foto: Jose Martos
Contemplar los murales significa dirigir la mirada, por medio de la imagen, la escena cotidiana que narran Bernal Díaz del Castillo en su obra “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España“:
“Como avia ya quatro dias qu´estavamos en Mejico y no salía el capitán ni ninguno de nosotros de los aposentos eçeto a las casas e huertas, nos dixo Cortés que sería bien ir a la plaça mayor y ver el gran adoratorio de su Uichilobos, y que queria enviarle a dezir al gran Montezuma que lo tuviese por bien. Y para ello enbió por mensajero a Geronimo de Aguilar y a Doña Marina, e con ellos a un pajeçillo de nuestro capitan que entendía ya algo la lengua, que se dezia Orteguilla. Y el Monteçuma, como lo supo, enbió a decir que fuesemos mucho en buen ora; y por otra parte, temió no le fuesemos a hazer algun desonor en sus idolos y acordó de ir él en persona con muchos de sus prinçipales.
Y en sus ricas andas salió de sus palaçios asta la mitad del camino, cabe unos adoratorios se apeó de las andas por que tenía por gran desonor de sus ídolos ir hasta su casa e adoratorio de aquella manera y llebávanle de braço grandes principales [...] Dexemos al Monteçuma que ya abva ido delante , como dicho tengo, y volbamos a Cortés y a nuestros capitanes y soldados, que como sienpre teníamos por costunbre de noche y de día estar armados, y así nos vía estar el Montezuma quando le ívamos a ver no lo tenía por cosa nueva. Digo esto porque a cavallo nuestro capitán con todos los demás que tenían cavallos, y la más parte de nuestros soldados, muy aperçebidos, fuimos al Tatelulco. Ivan muchos caçiques qu´el Monteçuma envió para que nos acompañasen; y desque llegamos a la gran plaça que se dize el Tatelulco, como no aviamos visto tal cosa, quedamos admirados de la multimud de gente y mercaderías que en ella avía y del gran conçierto y regimiento que en todo tenían. Y los principales que ivan con nosotros nos lo ivan mostrando: cada género de mercaderías estaban por sí, y tenían situados y señalados sus asientos“.
Tags: azteca, descripción

junio 6th, 2009 a 13:05
Saludos a Jose martos, seguimos sus trabajos sobre inclusión en unseminario virtual sobre el tema. Gracias por la nota sobre la antigua "Ciuada de México".Innovación y Asesoría educativa, A.C.
junio 6th, 2009 a 13:07
Hola: Soy Oralia Bonilla, de México.Saludos a Jose Martos y felicidades por sus colaboraciones sobre el tema de exclusión.Variso profesores y estudiantes de pedagogía y escuelas normales estamos analizando sus aportaciones en un seminario virtual.
octubre 10th, 2011 a 7:06
It’s great to read something that’s both enjoyable and poirveds pragmatisdc solutions.
octubre 16th, 2011 a 7:39
[...] de un mercado popular, descrito por Hernán Cortés en una carta a Carlos V, e inmortalizado por Diego Rivera en los insuperables murales de la escalera del Palacio Nacional de Ciudad de México. Basta por [...]