En los ojos de otro
Martes, Octubre 6th, 2009

Detalle de la Fuente Imperial de Carlos V (Granada. Octubre, 2009). Foto: José Antonio Casares.
“[...] Una pregunta, claro está: ¿cómo es posible conocerse a sí mismo, en qué consiste este conocimiento? Aquí damos con un texto que tiene, en los diálogos de Platón una serie de ecos, sobre todo en los diálogos tardíos, y que es la metáfora, bien conocida y a menudo utilizada de los ojos. Si queremos saber de qué manera el alma -dado que ahora sabemos que es el alma la que debe conocerse a sí misma- puede conocerse a sí misma, pues bién, tomemos el ejemplo del ojo. Cuando los ojos pueden verse, ¿en qué condiciones lo hacen, y cómo? Bueno, cuando perciben la imagen de sí mismos que les devuelve el espejo. Pero el espejo no es la única superficie de reflexión para unos ojos que quieran mirarse a sí mismos. Después de todo, cuando los ojos de una persona se miran a los ojos de otra, cuando unos ojos se miran en otros ojos absolutamente semejantes a ellos, ¿qué ven en esos ojos del otro? Se ven a sí mismos”.
(Foucault, La hermeneútica del sujeto)





