A la búsqueda de otro cuerpo
Domingo, septiembre 20th, 2009
Escultura griega. Museo Arqueológico Nacional. (Atenas. Julio, 2009). Foto: José Antonio Casares

Escultura griega. Museo Arqueológico Nacional. (Atenas. Julio, 2009). Foto: José Antonio Casares

Detalle del frontón oriental del templo de Zeus Olimpico (Museo de Olimpia. Julio, 2009). Foto: Jose Martos

Detalle escultura griega del Museo Arqueológico de Atenas (Julio, 2009). Foto: Jose Antonio Casares
Yo no sé qué me está pasando
que no dejo un momento de pensar en ti.
Yo no sé qué será de mí
si no estoy junto a ti.
Es mejor vivir así,
locamente enamorado
este amor que yo he encontrado
que me hará vivir feliz.
Sé que estoy lejos de ti
y no te puedo olvidar.
Sé que en tu corazón
hay un lugar para mí.
Y te acordarás de aquella flor
que yo sembré para ti
cuando un día te di
mi corazón.
Letra y música: Angel Ortega Gómez
Es la tempestad de mis sentidos
doblegando la selva sensible de mis nervios.
Es la carne que grita con sus ardientes lenguas!
Es el incendio!
Y estás aquí, mujer, como un madero intacto
ahora que vuela toda mi vida hecha cenizas
hacia tu cuerpo lleno, como la noche, de astros!
Déjame libre las manos
y el corazón, déjame libre!
Yo sólo te deseo, yo sólo te deseo!
No es amor, es deseo que se agosta y se extingue,
es precipitación de furias,
acercamiento de lo imposible,
pero estás tú,
estás para dármelo todo,
y a darme lo que tienes a la tierra viniste—
como yo para contenerte,
y desearte, y recibirte!
Pablo Neruda