La ciudad sin figuras

Vista de Atenas desde el Areópago (Julio, 2009). Foto: Jose Antonio Casares
“El hombre que viaja y no conoce todavía la ciudad que le espera al cabo del camino, se pregunta cómo será el palacio real, el cuartel, el molino, el teatro, el bazar. En cada ciudad del imperio cada edificio es diferente y está dispuesto en un orden distinto; pero apenas el forastero llega a la ciudad desconocida y echa la mirada sobre aquel racimo de pagodas y desvanes y cuchitriles, siguiendo la maraña de canales, huertos, basurales, de pronto distingue cuáles son los palacios de los principes, cuáles los templos de los grandes sacerdotes, la posada, la prisión, el barrio de los lupanares. Así -dice alguien- se confirma la hipótesis de que cada hombre lleva en la mente una ciudad hecha sólo de diferencias, una ciudad sin figuras y sin forma, y las ciudades particulares la rellenan.
No así en Zoe. En cada lugar de esta ciudad se podría sucesivamente dormir, fabricar arneses, cocinar, acumular monedas de oro, desvestirse, reinar, vender, interrogar oráculos. Cualquier techo piramidal podría cubrir tanto el lazareto de los leprosos como las termas de las odaliscas. El viajero da vueltas y vueltas y no tiene sino dudas: como no consigue disinguir los puntos de la ciudad, aun los puntos que están claros en su mente se le mezclan. Deduce esto: si la existencia en todos sus momentos es toda ella misma, la ciudad de Zoe es el lugar de la existencia indivisible. ¿Pero por qué, entonces, la ciudad? ¿Qué línea separa el dentro de fuera, el estruendo de la ruedas del aullido de los lobos?”.
(Ítalo Calvino, Las ciudades invisibles)
Tags: búsqueda, introspección, metáfora, sueños

septiembre 29th, 2009 a 16:40
Es verdad cada uno llevamos una ciudad imaginaria en nuestra cabeza, lo mismo que tenemos la imagen de cómo sería nuestra pareja, nuestro trabajo ideal, nuestra familia. Esto es ambivalente pues nos puede bloquear al no dejarnos ver las cosas que nos rodean, o por el contrario, puede ser un aliciente para cambiar la realidad.
Laura