Archivo de la categoría ‘Corazón’

Feliz Navidad

Sábado, Diciembre 24th, 2011

¡Qué mejor forma de felicitarnos estos días con dos obsequios tomados del patrimonio artístico! ¡Feliz Navidad a todos los que participáis y visitáis este sitio!. Con mis mejores deseos……

País nevado. Copia de Brueghel el viejo por Pieter Brueghel el joven

País nevado. Copia de Brueghel el viejo por Pieter Brueghel el joven

 

Soledades

Jueves, Septiembre 16th, 2010

Variaciones sobre una lata de cerveza. Opus 7

Domingo, Septiembre 12th, 2010
Aeropuerto de Amsterdam (Septiembre, 2010). Foto: Jose Martos

Aeropuerto de Amsterdam (Septiembre, 2010). Foto: Jose Martos

Variaciones sobre una lata de cerveza. Opus 2

Martes, Septiembre 7th, 2010
Aeropuerto de Amsterdam (Septiembre, 2010). Foto: Jose Martos

Aeropuerto de Amsterdam (Septiembre, 2010). Foto: Jose Martos

Afecto

Domingo, Octubre 11th, 2009

Detalle de cerámica griega. (Museo del Cerámico. Atenas. Julio, 2009)

Detalle de cerámica griega. (Museo del Cerámico. Atenas. Julio, 2009)

“Los griegos llamaban a este amor storgé (dos sílabas, y la g es ‹‹fuerte››). Aquí lo llamaremos simplemente afecto. Mi diccionario griego define storgé como ‹‹Afecto, especialmente el de los padres a su prole››, y también el de la prole hacia sus padres. Y ésta es, no me cabe duda, la forma original  de este afecto, así como el significado básico de la palabra. La imagen de la que debemos partir es la de una madre cuidando a un bebé, la de una perra o una gata con sus cachorros, todos amontonados, acariciándose unos a otros; ronroneos, lametones, gemiditos, leche, calor, olor a vida nueva.
Lo importante de esta imagen es que desde el principio se nos presenta como una especie de paradoja. La necesidad y el amor-necesidad de los pequeños es evidente; lo es así mismo el amor que les da la madre: ella da a luz, amamanta, protege. Por otro lado, tiene que dar a luz o morir; tiene que amamantar o sufrir. En este sentido, su afecto es también un amor-necesidad. Y aquí está la paradoja: es un amor-necesidad, pero lo que necesita es dar. Es un amor que da, pero necesita ser necesitado.
En la vida del animal, y más aún, en la nuestra, el afecto se extiende mucho más allá de la relación madre hijo. Ese cálido bienestar, esa satisfacción de estar juntos abarca toda clase de objetos. Es el menos discriminatorio de los amores. […] El afecto ignora barreras de edad, sexo, clase y educación.
Pero el afecto tiene sus propias reglas. Su objeto tiene que ser familiar. A veces podemos señalar el día exacto en que nos enamoramos o iniciamos una nueva amistad, pero dudo que podamos percibir el comienzo de un afecto. Cuando se toma conciencia de ello uno se da cuenta de que ya venía de tiempo atrás. El uso de la palabra ‹‹viejo›› como expresión de afecto es algo significativo […].
El afecto es el amor más humilde, no se da importancia. La gente puede estar orgullosa de estar ‹‹enamorada›› o de su amistad; pero el afecto es modesto, discreto y pudoroso. […] Pues bien, el afecto tiene la cara de ir por casa; y también tienen la cara así muchos por quienes decimos sentimos afecto. […] Habitualmente son necesarios la ausencia y el dolor para que podamos alabar a quienes estamos ligados por el afecto.”

(C.S. Lewis, Los cuatro amores)