Archivo del mes octubre, 2009

Contemplación final

sábado, octubre 31st, 2009
Detalle de la catedral de Guadix (Octubre, 2009). Foto: Jose Martos

Detalle de la catedral de Guadix (Octubre, 2009). Foto: Jose Martos

“Andamos hasta el centro de la catedral y miramos hacia arriba, extasiados. La penumbra se pierde en la distancia. La luz que penetra por las puertas va languideciendo a medida que la luz del día se desvanece.
Salimos al exterior sin mirar atrás. Afuera todo sigue igual. La gente sigue haciendo lo mismo que hacía antes.
Oímos un fuerte ruido. ¡Toc! ¡Toc!
Martillo en ristre, un anciano está clavando tres piezas de madera. Parece frágil. Nos acercamos a él. Su rostro es como una roca batida por el mar, muy fuere pero marcada por el tiempo, la sal, el viento y las olas. Sus ojos son de un azul intenso, semiocultos bajo unos cansados párpados. Lleva suéter viejo y atado, que tejió para él alguna amante de juventud. Ahora cuelga de su cuerpo enjuto y frágil.
-¿Qué está usted haciendo?
No contesta. Simplemente martillea otro clavo sobre el siguiente trozo de madera. En él está escrita la palabra ‹Peligro›
Nos acercamos aún más y le susurramos al oído:
-¿Qué está usted haciendo?
Levanta la cabeza y nos mira fijamente. Su mirada refleja inquietud y preocupación.
-¿Qué?
-¿Esto?
-Mi hija está embarazada. Me preocupa que el pequeño pueda lastimarse, de modo que antes de irme de este mundo quiero avisarle… ¡Le enseñaré la palabra ‹peligro› para que se acuerde de tener cuidado!
Mira a lo lejos y sonríe.
-¿Puso usted esos carteles en la catedral?
-¡Por supuesto querida! Sobre todo en la escalera. He visto con mis propios ojos cómo los chiquillos suben y bajan corriendo por ella. No quiero que a mi nieto le pase nada malo… ¡Aquello es muy peligroso!
-Muchas gracias, caballero.
Sonríe de nuevo.
Correremos a la catedral, saltamos los canales  de peligro y subimos  corriendo por la escalera de caracol. Nos echamos a reir ; pensando en los chiquillos correteando arriba y abajo. ¡Y pensar qué estábamos tan asustados sin saber  por qué!
Finalmente llegamos al final de la escalera, movemos una pesada cortina que cubre una gran puerta y vemos que el sol comienza a salir envuelto en una sinfonía de oro, plata, púrpura y otros colores para los que no tenemos palabras.
Miramos hacia abajo y vemos a la mujer hablando con el anciano. Éste le da uno de los carteles y los dos se sientan a hablar.
A los pocos minutos el viejo se queda dormido en los brazos de la mujer. Ella le coloca la cabeza  confortablemente sobre una almohada y se pone en pie. Mira hacia nosotros y le saludamos con la mano.
Con una gran sonrisa apaga la lámpara y se aleja.
Siempre la recordaremos.”

(Joseph O´Connor y Andrea Lages, Coaching con PNL)

Rojizos

miércoles, octubre 28th, 2009
Bosques de la Alhambra (Granada. Octubre, 2009). Foto: Jose Martos.

Bosques de la Alhambra (Granada. Octubre, 2009). Foto: Jose Martos.

Tarantella

domingo, octubre 25th, 2009

Un bello ejemplo de Tarantella es el que compuso Atanasio Kircher. Ofrecemos la  interpretación que realiza  el grupo L´Arpeggiata, dirigido por Cristina Pluhard.

La travesía

viernes, octubre 23rd, 2009
Atardecer en Ciudad Real (Agosto, 2009). Foto: Jose Antonio Casares

Atardecer en Ciudad Real (Agosto, 2009). Foto: Jose Antonio Casares

“Nunca dejé de ser un caminante. Mi vida ha sido y sigue siendo una vida móvil, errante, en meandros, impulsada por mis aspiraciones múltiples y antagónicas. He obedecido con continuidad a mis demonios, pero acontecimientos y azares han aportado discontinuidades, transportándome adonde ignoraba que debía ir, pero donde encontraba de nuevo mis demonios. He ido sin cesar de un medio a otro, he circulado por la sociedad, por las sociedades, me he negado a dejarme encerrar en la casta (intelectual, sobre todo). He sido fiel a la ‹concepción sintética de la vida›. Creí que mis ‹travesías del desierto› se alternaban con oasis, de hecho, los oasis del alma y del corazón me acompañaban en las travesías del desierto. He sufrido la alternancia travesía del desierto/oasis como un destino impuesto desde el exterior por las condiciones históricas en las que me he hallado. En cambio, de un modo muy interior, muy personal, he sido animado por los dos demonios contrarios de la dispersión y la reconcentración. Varias veces me he dispersado hasta desparramarme, pero, en mis periodos de reconcentración, he podido reunir o utilizar los materiales adquiridos en la dispersión. Y estos ciclos de travesía del desierto/oasis, de dispersión/reconcentración, de recomienzo, han constituido mi propia andadura. No es el camino que yo me tracé, sino el que trazó mi caminar: Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.”

(Edgar Morin, Autobiografía)

Verde que te quiero verde…

jueves, octubre 22nd, 2009
Bosques de la Alhambra (Granada. Octubre, 2009). Foto: Jose Martos

Bosques de la Alhambra (Granada. Octubre, 2009). Foto: Jose Martos